Desarrollo sostenible

En primer término quiero expresar nuestro más amplio reconocimiento al impecable manejo de la Comisión por parte de su Presidente, el Diputado Enrique Provencio, del PRD.

Su actitud democrática, su tolerancia, su paciencia, su estricto apego a las reglas, y al mismo tiempo su flexibilidad para dar paso y cauce a todas las opiniones y a su capacidad para disminuir los disensos, distender las peticiones y lograr encuentros de acuerdos, se debe en buena parte, con las reservas del caso, que ya han visto ustedes que se dan fruto de nuestras lógicas y personales diferencias, el voto unánime en lo general de un Dictamen que presentaba no pocas aristas, se logró.

De la misma forma nuestro reconocimiento, hablo por MORENA, a la Diputada Claudia Pastor por su magnífica gestión como Secretaria, por sus aportaciones siempre documentadas y lúcidas, por su constante orientación jurídica, su labor de síntesis y también su tolerancia y disposición permanente al debate y al acuerdo.

No puedo decir menos de la Diputada Mayela Delgadillo de nuestro grupo de MORENA, de su actividad incontenible, de sus espléndidas participaciones, de su enorme trabajo y capacidad de organización, que permitió, como dijo el Presidente, dialogar con 118 organizaciones sociales, expertos ciudadanos, en fin, todos quienes quisieron presentar sus opiniones con nosotros.

No puedo hablar del otro Secretario, el Diputado Jesus Sesma Suárez, del Partido Verde Ecologista, a quien sólo tuve la oportunidad de conocer físicamente en su única, fugaz y efímera asistencia.

Finalmente, mi enorme satisfacción por formar parte de un grupo de debate y deliberación en el que ha privado la democracia y en donde ningún disenso provocó la menor falta de respeto entre nosotros.

No destaco a nadie porque todos fueron destacados. Nuestra Comisión, como informó el Presidente, abordó temas fundamentales para delinear una ciudad sustentable, planificada para el largo plazo, con la participación de sus mujeres y sus hombres, y que se proyecte hacia el futuro ofreciendo los beneficios de la modernidad.

Como decía Leopoldo Zea, confiando en que México no pagará por su futura prosperidad perdiendo su propio y único carácter cultural, y cuando exhortaba a no dejarnos seducir por una modernidad sin alma, por afirmar nuestra identidad, eliminar el peligro de su anulación, convivir sin renunciar al propio corazón, a la propia e ineludible identidad, sí, preservando tradiciones, dignidad y cultura.

Definimos así para someter a la consideración de este pleno las reglas para definir una política y un sistema de planeación incluyente, democrática, abierta, participativa, descentralizada, transparente, transversal y con deliberación pública que tendrá como instrumentos el Plan General de Desarrollo de la Ciudad, el Programa General de Ordenamiento Territorial y los de cada alcaldía, a cargo de un organismo fundamental para su logro, el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva, organismo público con autonomía técnica y de gestión y con participación ciudadana, no presidencialista, como dijo mi compañero Cárdenas.

Todo esto para ver si se acaba con la vieja práctica de la ocurrencia y de la improvisación, esa mágica virtud que nos caracteriza, pero que ante las realidades de la modernidad, las complejidades que enfrentamos y los retos e inservidumbres del futuro ha dejado de ser virtud y ha perdido su magia.

En la Comisión se decidieron temas fundamentales que los habitantes de este territorio nos plantearon con clara insistencia, los que hemos llamado los sentimientos de la Ciudad, para nosotros ahora incontrovertibles de la plataforma de modelac, que son también irreductibles para nosotros.

El servicio público de vaso de agua y su saneamiento que no podrá ser privatizado, prestado por el gobierno de la Ciudad a través de un organismo público, el reconocimiento del suelo y su función social de la propiedad que consolida el derecho a la Ciudad y la participación ciudadana.

El ingreso básico universal como instrumento para asegurar el acceso a una forma clara de bienestar, la visibilidad de servicios de infraestructura, el respeto y la preservación al patrimonio cultural y natural.

El cuidado de zonas rurales y su conservación, la producción social de la vivienda y hábitat como fomento de la vivienda cooperativa en forma colectiva. El desarrollo rural por parte de la funcionalidad territorial y su armonización con el desarrollo urbano, el cuidado de la huella ecológica y muchas otras cosas de la mayor importancia.

Hace muchos años, llamaba a nuestras Ciudad y quiero volver a poder hacerlo con claridad, Ciudad síntesis, Ciudad protagónica y testigo, Ciudad universal y provinciana, apasionante, secreta y extrovertida, Ciudad múltiple y singular formada y conformada durante siglos por culturas y civilizaciones contrastantes, interrumpidas y amalgamadas por hechos trascedentes, por movimientos sociales fundamentales, por sitios y momentos irrepetibles, por códices y crónicas y documentos incunables, por momentos transformados en eternidad, por varios mundos: Precortesianos, virreinal, independiente y revolucionario, superpuestos en uno solo.

Ciudad eterna y joven, Ciudad para gozar mundo y soledad, Ciudad única, plena, extraordinaria, Ciudad conquistadora y conquistada, Ciudad de profecía, Ciudad con huella y desde ahora con destino, Ciudad, digo con esperanza, mía y de todos los de ayer, los de hoy, los de mañana que no puede ser abandonada al capricho de los tiempos y los intereses políticos.

En MORENA votaremos en lo general por el dictamen para lograr una Constitución digna de su alcurnia, de su historia y de su gente.

Gracias.

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