{"id":27,"date":"2013-05-31T16:50:17","date_gmt":"2013-05-31T21:50:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/?p=27"},"modified":"2013-06-03T12:58:55","modified_gmt":"2013-06-03T17:58:55","slug":"genesis-de-la-sala-nezahualcoyotl","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/ens\/genesis-de-la-sala-nezahualcoyotl\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis de la Sala Nezahualc\u00f3yotl"},"content":{"rendered":"<p>Dentro de las m\u00faltiples experiencias y oportunidades que me ha dado la Universidad, y particularmente las que tuve mientras fui Secretario General Administrativo, el Centro Cultural Universitario y la Sala Nezahualc\u00f3yotl tienen un lugar especial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En mis a\u00f1os\u00a0 j\u00f3venes, Manuel Aguilar, un amigo que conoc\u00ed en los 50s, y que era un mel\u00f3mano apasionado \u2013\u201cdescubridor\u201d de Pl\u00e1cido Domingo-, me present\u00f3 a varios amigos con el mismo padecimiento musical, a algunos de los cuales, como al propio Pl\u00e1cido y a Eduardo Mata, se les desarroll\u00f3 como todo mundo sabe, hasta los m\u00e1s altos niveles de gravedad\u2026 y de excelencia.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Pues bien, Eduardo Mata nos empez\u00f3 a entusiasmar para organizar un grupo que promoviera la construcci\u00f3n de una Sala de Opera, ya que Bellas Artes, dec\u00eda, era una sala ya vieja, con problemas diversos, con una ac\u00fastica no necesariamente extraordinaria y dedicada a todo tipo de actividades culturales. El entusiasmo se termin\u00f3 pronto, cuando despu\u00e9s de los primeros n\u00fameros y un somero an\u00e1lisis de nuestras posibilidades de convocar a personas pudientes, nos percatamos de que, cuando menos por el momento, esa empresa escapaba a nuestras\u00a0 capacidades. Le dimos vuelta a la hoja, pero la dejamos escrita en el libro de nuestras buenas intenciones, como una idea rom\u00e1ntica de juventud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, cuando fui invitado por el Dr. Guillermo Sober\u00f3n a colaborar con \u00e9l en la Universidad, coincid\u00ed ah\u00ed con Eduardo, qui\u00e9n desde el rectorado de Don Javier Barros Sierra y con el \u00e9xito que siempre lo caracteriz\u00f3, dirig\u00eda la Orquesta Filarm\u00f3nica de la Universidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Superados los conflictos laborales de 1973, con los que iniciamos nuestra actividad universitaria, invit\u00e9 a Eduardo a tomar un caf\u00e9 a mi oficina y, palabras m\u00e1s, palabras menos le dije: \u201cEduardo: ahora s\u00ed, tenemos la mejor oportunidad para realizar aquel sue\u00f1o juvenil, en beneficio de la cultura de M\u00e9xico; ve pensando en el asunto, y te invito a reunirnos con Diego Valad\u00e9s -Director General de Difusi\u00f3n Cultural-\u00a0 para discutir el proyecto de construir una sala de m\u00fasica, s\u00f3lo para m\u00fasica\u201d. Se mostr\u00f3 encantado, me coment\u00f3 que \u00e9l le hab\u00eda propuesto al Rector Barros Sierra algo semejante, pero que a pesar de su positiva reacci\u00f3n, las circunstancias universitarias lo hab\u00edan impedido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un par de semanas despu\u00e9s, los convoqu\u00e9 en un restaurante que se llamaba \u201cLa Cochera del Bentley\u201d, sito en Insurgentes y Barranca del Muerto a discutir el asunto. A Diego Valad\u00e9s, \u00a0el proyecto no s\u00f3lo le pareci\u00f3 espl\u00e9ndido, nos coment\u00f3 incluso que, con la misma idea, \u00e9l hab\u00eda hecho gestiones, infructuosas hasta el momento, para lograr la utilizaci\u00f3n del viejo edificio de la Estaci\u00f3n de las Bombas de Tacubaya para convertirla en sede de la Orquesta. Cuando le dije que pensaba que la Sala podr\u00eda estar en el campus universitario, en la zona en la que finalmente se construy\u00f3, sugiri\u00f3 que pens\u00e1ramos no s\u00f3lo en la Sala, sino en un Centro Cultural con teatros, cines, museos y en un jard\u00edn escult\u00f3rico en donde pudieran exponer los artistas universitarios, tanto temporal como permanentemente, sus obras, lo que me pareci\u00f3 formidable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed se inici\u00f3 la idea de lo que hoy es una realidad, a la que se le agreg\u00f3 la Biblioteca y Hemeroteca Nacional, ya que el sitio en donde se albergaba, el antiguo templo de San Agust\u00edn, a m\u00e1s de ser peque\u00f1o y antiguo estaba en condiciones deplorables que obligaban a una restauraci\u00f3n de fondo. \u00a0Inmediatamente despu\u00e9s de la aquiescencia del Doctor Sober\u00f3n, quien apoy\u00f3 entusiastamente la propuesta, decidimos desarrollar el proyecto del Centro Cultural y empezar por la construcci\u00f3n de la Sala de M\u00fasica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se analiz\u00f3 la posibilidad de una carpa como la que Bayer instal\u00f3 en Aspen \u2013suponiendo un costo accesible-, pero se desech\u00f3 el proyecto por m\u00faltiples razones y nos inclinamos por una Sala permanente y de construcci\u00f3n s\u00f3lida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 a Mata, que a qui\u00e9n deb\u00edamos dirigirnos de inicio, pues mi idea era la de \u201chacer un proyecto ac\u00fastico y luego forrarlo\u201d. \u00c9l sugiri\u00f3 a Christopher Jaffe, experto norteamericano radicado en Nueva York, como la persona id\u00f3nea. Lo buscamos y lo invitamos a venir a M\u00e9xico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se integr\u00f3 al grupo de trabajo a ingenieros y arquitectos de la Direcci\u00f3n General de Obras de la UNAM para discutir con Jaffe la organizaci\u00f3n necesaria, un equipo que result\u00f3 realmente excepcional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A Jaffe, le encant\u00f3 lo de \u201cforrar un proyecto ac\u00fastico\u201d y le pregunt\u00f3 a Mata el tipo de Sala en que pensaba. La respuesta fue: \u201cuna sala viva, con la distribuci\u00f3n semejante a la de la Filarm\u00f3nica de Berl\u00edn\u201d. Fue as\u00ed que Mata dibuj\u00f3 desde el primer momento, a grandes pinceladas que despu\u00e9s fueron afin\u00e1ndose, el perfil de nuestra Sala.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando hablamos del tama\u00f1o y Diego Valad\u00e9s expres\u00f3 que se trataba de hacer m\u00fasica para una enorme comunidad de cerca de trescientas mil personas, Jaffe nos plante\u00f3 la incompatibilidad de un proyecto ac\u00fastico de excelencia y una sala enorme y habl\u00f3 de un n\u00famero en el entorno de los 2000 a los 2300 lugares como el adecuado para el primer caso. Nos decidimos de inmediato por el proyecto ac\u00fastico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un principio Jaffe vi\u00f3 con escepticismo el que la Sala fuera a ser dise\u00f1ada por los arquitectos Orso N\u00fa\u00f1ez y Arcadio Artis Espri\u00fa; la edad de estos j\u00f3venes profesionales que trabajaban en la Direcci\u00f3n General de Obras de la UNAM, y por ende su corta experiencia, no ofrec\u00edan ninguna seguridad, como era el caso tambi\u00e9n del ingeniero Roberto Ruiz Vil\u00e1 que ser\u00eda el residente responsable de la obra; pero la que ten\u00eda el Ing. Francisco de Pablo, Director General de la dependencia y l\u00edder del proyecto de construcci\u00f3n y nuestra confianza sobre su capacidad profesional, llev\u00f3 a Jaffe a aceptar el reto, que pronto se convirti\u00f3 en una coordinaci\u00f3n espl\u00e9ndida, pr\u00e1cticamente a partir de los primeros trazos del proyecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al final, Jaffe me expresar\u00eda que nunca hab\u00eda trabajado con un equipo con el que fuera tan f\u00e1cil convertir una idea ac\u00fastica, abstracta por naturaleza, en una realidad f\u00edsica tan cercana a la perfecci\u00f3n en su b\u00fasqueda original, asunto enormemente dif\u00edcil, y tan hermosa como la Sala Nezahualc\u00f3yotl. Cada nueva necesidad ac\u00fastica expresada, provocaba una propuesta arquitect\u00f3nicamente bella y una soluci\u00f3n de ingenier\u00eda limpia, s\u00f3lida y consistente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jaffe nos advirti\u00f3 que adem\u00e1s de tratar todos los aspectos del desarrollo del proyecto y la construcci\u00f3n de la manera m\u00e1s estricta y con la tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada \u2013su descripci\u00f3n pormenorizada de todo lo que se hizo, que aparece en alguna publicaci\u00f3n universitaria es una verdadera delicia-, deb\u00edamos despu\u00e9s cruzar fervorosamente los dedos, porque la ac\u00fastica \u201cno tiene palabra de honor\u201d. As\u00ed se hizo, todos trabajaron de la forma m\u00e1s profesional y yo mantuve fervorosamente cruzados los dedos durante todo el proceso constructivo. Como se puede apreciar, todos hicimos muy bien nuestra parte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El d\u00eda de la inauguraci\u00f3n de la Sala, el 30 de diciembre de 1976, el Arq. Pedro Ram\u00edrez V\u00e1zquez, que como miembro del gabinete del Presidente L\u00f3pez Portillo asisti\u00f3 al concierto inaugural con la Filarm\u00f3nica de la UNAM \u2013que ya no dirig\u00eda Mata, por su nombramiento como Director Musical de la Orquesta de Dallas-, me pidi\u00f3 que le presentara a los autores del proyecto, porque, me dijo: \u201carquitectos capaces de concebir una obra as\u00ed, surgen uno o dos en cada generaci\u00f3n\u201d. Los dos de \u201cesa generaci\u00f3n\u201d estaban con nosotros, ambos son egresados de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, los dos trabajaban en esta Casa, con los sueldos modestos\u00a0 que ah\u00ed se acostumbran, pero con la oportunidad\u00a0 que la Universidad da a sus j\u00f3venes egresados, en los que conf\u00eda \u2013que no se tiene en cualquier parte-, de participar\u00a0 en un proyecto de esa magnitud y trascendencia con una alta responsabilidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero antes, una vez definido el proyecto, hab\u00eda que obtener la autorizaci\u00f3n del gobierno, a trav\u00e9s de la Direcci\u00f3n General de Inversiones de la Secretar\u00eda de la Presidencia, para llevar a cabo la obra. Era otra de mis responsabilidades. La reuni\u00f3n que tuve con el Ing. Fernando Hiriart, titular de la dependencia, fue para m\u00ed, memorable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Explicado el programa de inversiones de la Universidad, para el a\u00f1o siguiente, que comprend\u00eda montos importantes para las Escuelas de Estudios Profesionales que estaban en desarrollo y las \u00faltimas etapas de los planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades, las naturales ampliaciones que el crecimiento de la UNAM exige cada a\u00f1o, la iniciaci\u00f3n del proyecto en aquel momento bautizado como \u201cla ciudad de la investigaci\u00f3n\u201d, etc., le platiqu\u00e9 que pretend\u00edamos edificar un Centro Cultural Universitario, para lo que hab\u00edamos programado la construcci\u00f3n de una sala de m\u00fasica como primera etapa, que ten\u00edamos ahorros presupuestales por 34 millones de pesos los que, si obten\u00edamos la autorizaci\u00f3n oficial de inversi\u00f3n,\u00a0 aplicar\u00edamos a ese prop\u00f3sito \u2013el presupuesto del Centro Cultural ascend\u00eda a 155-. Naturalmente estaban de acuerdo el Rector Sober\u00f3n y los miembros del Patronato Universitario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El ingeniero Hiriart me dijo que lamentaba no poder aprobar esto \u00faltimo, ya que hab\u00eda instrucciones especificas para no autorizar nada que fuese superfluo o suntuario. No hice comentario alguno, empec\u00e9 a acomodar mis papeles en la carpeta en que los llevaba y \u201cteatralmente\u201d, llevando al extremo mis capacidades histri\u00f3nicas, me levant\u00e9 despidi\u00e9ndome respetuosamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Fernando, extra\u00f1ado y con la bonhom\u00eda que lo caracterizaba, me pregunt\u00f3 que qu\u00e9 pasaba, que aun no hab\u00edamos definido nada en relaci\u00f3n con el programa general y yo ya me hab\u00eda levantado. Le dije, con cara apesadumbrada, que con todo el respeto que me merec\u00eda \u2013el Ingeniero Hiriart mereci\u00f3 siempre el m\u00e1s amplio respeto de todo el mundo- no ten\u00eda nada que hablar con quien consideraba que un Centro Cultural en la Universidad Nacional, era asunto superfluo o suntuario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hizo un breve silencio, se me qued\u00f3 viendo profunda pero amablemente y me dijo con energ\u00eda: \u201c!Si\u00e9ntese!, -y agreg\u00f3, dejando caer las palabras lenta, \u201cdistra\u00eddamente\u201d y en tono bajo, mientras volteaba a ver los documentos que antes le hab\u00eda entregado-, si tiene los ahorros, le vamos autorizar la primera etapa\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debo se\u00f1alar que el ingeniero Hiriart hab\u00eda sido Director del Instituto de Ingenier\u00eda de la UNAM, fue Miembro de la Junta de Gobierno de la Instituci\u00f3n, hombre respetad\u00edsimo por el gremio, conocedor de m\u00fasica y persona culta, universitario en fin, muy distinguido, a quien yo conoc\u00eda de tiempo y de quien sab\u00eda que actuar\u00eda con buen criterio en un asunto que s\u00f3lo en apariencia se sal\u00eda de las normas de austeridad del momento, pero que era, como ha quedado demostrado, important\u00edsimo no s\u00f3lo para el cabal cumplimiento de las funciones sustantivas de la Universidad, sino para el desarrollo cultural del pa\u00eds. Por eso me atrev\u00ed a hacerle \u201cel numerito\u201d, que a\u00f1os despu\u00e9s me recordaba recrimin\u00e1ndomelo con afecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo nuestras vicisitudes no acabaron ah\u00ed, la firma del Titular de la Secretar\u00eda se demoraba y las preocupaciones volvieron a surgir. El Secretario, a quien no entusiasmaba la idea, le daba largas al asunto, y los tiempos se estrechaban. Venturosamente \u2013soy un convencido de que la suerte juega un papel decisivo-, los avatares de la pol\u00edtica lo llevaron de pronto a \u201cservir a su partido pol\u00edtico\u201d y fue sustituido por el Lic. Ignacio Ovalle y designado Sub Secretario Juan Jos\u00e9 Bremer, buenos universitarios, personas para quienes la cultura y las funciones de la Universidad no eran extra\u00f1as y a las que les encant\u00f3 el proyecto. Las cosas se destrabaron en una cena memorable que organiz\u00f3 en su casa Diego Valad\u00e9s, gran amigo de ambos y en la que, en presencia del Rector, les mostramos la maqueta de la Sala. Pudimos as\u00ed, iniciar la realizaci\u00f3n de ese maravilloso sue\u00f1o universitario que es el Centro Cultural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Sala se construy\u00f3 el a\u00f1o siguiente, apeg\u00e1ndonos estrictamente a los tiempos \u2013en once meses- y al presupuesto -34 millones de pesos-, lo que no sucede con frecuencia y que fue, como deben ser todas las actividades universitarias, otro acto educativo. Es, ciertamente, una de las instalaciones extraordinarias de la Universidad, por su contenido y por su continente, por su prop\u00f3sito y por sus logros, como obra excepcional de arquitectura y de ingenier\u00eda, y para m\u00ed, uno de mis mayores orgullos personales, como lo es tambi\u00e9n, seguramente, para todos los que participaron en el proyecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 pendiente, sin embargo, por falta de recursos, otro de los sue\u00f1os de Mata, que era el instalar en la Sala un \u00f3rgano monumental, cuyo sitio, en espera de tiempos mejores, los arquitectos reservaron con ese sobrio y bello mural de madera, atr\u00e1s del Coro, que lo\u00a0 simula.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la inauguraci\u00f3n invitamos a reporteros musicales de los m\u00e1s importantes peri\u00f3dicos del mundo, algunos de los cuales nos acompa\u00f1aron, pero sin aceptar que cubri\u00e9ramos ning\u00fan gasto, \u201cpara poder opinar con objetividad y libertad\u201d. Sin excepci\u00f3n, escribieron art\u00edculos muy elogiosos sobre la belleza de la Sala y su ac\u00fastica extraordinaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pocos meses despu\u00e9s, tiempo durante el cual se continu\u00f3 \u201cafinando ese instrumento musical que es la Sala\u201d \u2013con peque\u00f1os ajustes- nos visit\u00f3 la Orquesta de Cleveland, bajo la batuta del eminente Maestro Lorin Maazel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de o\u00edr una fant\u00e1stica Novena de Beethoven \u2013bueno, \u201cla Novena\u201d es de Beethoven-, con Leona Mitchel, Oralia Dom\u00ednguez, Kenneth Riegel y Roberto Ba\u00f1uelas como solistas, cuyo s\u00f3lo recuerdo aun me estremece, fui a cenar con el Maestro Maazel, y al requerirle su opini\u00f3n sobre la ac\u00fastica, me dijo textualmente: \u201cNo puedo decirle que es la mejor Sala en que he dirigido, pero si le puedo se\u00f1alar que nunca he dirigido en una Sala mejor\u201d. Me vuelvo a estremecer al recordarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fue una definici\u00f3n calificada \u2013calificad\u00edsima, dir\u00eda yo- que me llen\u00f3 de j\u00fabilo. En los 30 a\u00f1os siguientes a aquella fecha, nunca he o\u00eddo una opini\u00f3n al respecto que no sea elogiosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dentro de las m\u00faltiples cosas que me ha tocado en suerte hacer en la vida o de los asuntos en los que he participado con la responsabilidad principal, la Sala Nezahualc\u00f3yotl es la que ha merecido el c\u00famulo mayor de cr\u00edticas favorables y ciertamente, a diferencia del resto de mis actuaciones, ninguna en contra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque la paternidad en este caso no es exclusiva, porque fue todo el equipo extraordinario que he mencionado en este breve recorrido el que la hizo posible, puedo expresar con enorme satisfacci\u00f3n personal, que la Sala Nezahualc\u00f3yotl \u201ces uno de mis hijos predilectos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Sala cumple este a\u00f1o 30 de existencia, en los cuales ha sido centro fundamental de difusi\u00f3n de la cultura musical de M\u00e9xico y del mundo; forma parte reconocida de las grandes Salas de Concierto que existen y ha albergado a grandes conjuntos y a solistas extraordinarios. En ella se han escuchado las grandes obras del repertorio mundial de toda clase de m\u00fasica y ha sido el sitio del estreno de diversas e importantes composiciones. Este ha sido su joven pasado y ser\u00e1 seguramente su futuro longevo. Ese ha sido y ser\u00e1 ciertamente su destino luminoso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Noviembre de 2005.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dentro de las m\u00faltiples experiencias y oportunidades que me ha dado la Universidad, y particularmente las que tuve mientras fui Secretario General Administrativo, el Centro Cultural Universitario y la Sala<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[16],"tags":[18,17,29],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":40,"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27\/revisions\/40"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.jimenezespriu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}